A través de la revisión de los diarios de Eulogio Gillow, obispo de Oaxaca entre 1887 y 1922, Manuel Esparza hace una revisión del Porfiriato y de las tensiones entre los diferentes grupos sociales con los que se vinculaba el obispado de Antequera. En este fragmento de su libro Gillow durante el Porfiriato y la Revolución en Oaxaca (1985), Esparza habla de las comunidades indígenas vistas por Gillow:

“La composición étnica de la población se le impuso desde las primeras páginas de su diario de visitas como una realidad inevitable. Los de razón y los de raza son los dos criterios para el uso de varios adjetivos con los que Gillow describe las cualidades o defectos de los habitantes de los pueblos. Es imposible, entonces, no dejar de notar la afinidad por la gente blanca, de rasgos occidentales, de habla castellana. La ignorancia, cerrazón, el monolingüismo, van con frecuencia asocidados a la falta de obediencia, de sumisión, de respeto a los curas; los indios muy rara vez son distinguidos por sus diferentes etnias, en general son los “de idioma”. Descarga el texto completo: Los indios_Esparza

 

 

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